Hoy he vuelto a destapar el contenedor de mimbre en donde estaban los demonios encerrados, aquellos que eran añejos, pero no perdían su fuerza.
Los había controlado (según creí), que equivocado estaba.Simplemente estaban ahí esperando el momento oportuno para reclamar lo que es suyo y para escupirme en la cara todas las tonterías que me creí durante estos maravillosos años llenos de mentiras; ya no quiero pasar por lo mismo, ya no quiero enfrentarlos, YA NO.
Así como luchar contra el mismo HADES en su propio territorio, así de difícil es esto para mí.
Solo que esta vez han pasado los años y no cuento con las mismas fuerzas y con las mismas ganas que antes, he aceptado que me mientan, que me golpeen, que me insulten y que me perturben en sueños y ni aún así he logrado su serenidad.
Esta vez no se cual será el precio que me pongan por no hacerme más daño, pero ya no estoy dispuesto a pagarlo; me han arrebatado 22 años de mí vida y no creo tener nada más en mi morral de lona que siempre cargo; todas las hojas están ocupadas y se ha acabado hasta la última gota de agua.
Ya no doy más, ya no tengo nada y esta vez los dejare ganar sin poner ninguna resistencia; a ver si solo así se pueden apiadar de mí y no me desataran toda su furia conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario